acerca del taller

Este es el blog del taller “comida ritual y alteridad en sociedades amerindias” organizado por El Colegio de San Luis, CONACYT, l’École des Hautes Études en Sciences Sociales y el CNRS. El taller reúne a un grupo de 20 investigadores pertenecientes a instituciones francesas y mexicanas que han decidido reunirse para reflexionar en torno al tema de la comida ritual. Abajo se encuentran la presentación y los objetivos del evento.

El taller se llevó a cabo los días 7, 8 y 9 de diciembre en las instalaciones del Instituto de las Américas (IDA) ubicado en 175 rue du Chevaleret, 75013 Paris

Aquí puedes descargar el programa del taller

Aquí se pueden encontrar grabaciones y fotografías del taller.

Somos lo que comemos, a nivel material, discursivo y simbólico. La comida es central en la vida cotidiana así como en la vida ritual para el sustento material de los individuos asimismo que para el del tejido social. En tanto que tal, la comida provee la identidad cultural y se intercambia entre seres humanos y también entre humanos y seres sobrenaturales con cuales se elaboran actividades y metas comunes. Recibe por lo tanto una dimensión simbólica sumamente ligada a lo social dentro de su contexto ambiental e histórico. Ubicando la comida como vector de un conjunto de relaciones sociales, interétnicas y simbólicas en sociedades amerindias y tomando el punto de vista de los actores sociales acerca del sentido de su comida ritual, nuestro proyecto busca en primer lugar entender los mecanismos, materiales y retóricos, de la dimensión ritual de la comida en estas sociedades. En segundo lugar, comparando a través de criterios definidos los diferentes estudios de caso, el objetivo de este proyecto colectivo es de entender la comida ritual amerindia como una teoría indígena de la alteridad ontológica y social. Dicho de otra manera, el análisis de la comida ritual a través de varios grupos amerindios permitirá vislumbrar una manera específica de pensar las relaciones entre humanos cercanos y lejanos y entre humanos y seres sobrenaturales.

La propuesta de este taller temático sobre el simbolismo de la comida en los rituales autóctonos y su relación a la alteridad parte de reflexiones conjuntas entre varios antropólogos mexicanos y franceses quienes en distintas ocasiones ya han tenido la oportunidad de trabajar juntos. Las entradas al tema son múltiples y provienen de nuestras observaciones directas en nuestro campos respectivos. Por ejemplo los teenek de la Huasteca veracruzana ocupan para sus ofrendas sólo a gallinas de patio diferenciándolas de sus gallinas de granjas. Esta diferenciación concierne el aspecto autóctono de estas aves y su relación a la tierra a la cual se van a ofrendar estas gallinas en forma de tamales. Por su parte, los huicholes hacen un gran tamal de sal, identificándolo con el feto de un venado, que  debe ser comido sólo por las mujeres en el momento en que el sol desciende. Este feto venado-tamal es hecho al vapor por las mujeres más ancianas de la comunidad. En cambio, el venado que se sacrifica en las fiestas no puede de ninguna manera ser ni hervido ni cocido al vapor. Debe ser horneado, sin sal e ingerido sólo por ciertos peregrinos. Por su parte los coras, para demostrar las potencias destructoras de la creación, hacen un batidillo de diferentes productos para aquellos seres que mataron a Cristo, lo ingieran. O bien las variedades del asado de boda que se encuentran desde el centro de México hasta Nuevo México. Todos son adobos de carne de puerco, condimentados y cocinados de maneras diversas. Lo que vuelve común a todos ellos es el hecho religioso: se cocina con cáscaras de naranja, pues la novia y coreografía religiosa incluye la hoja de azar “dulce como la naranja y como el matrimonio”.

Como estos ejemplos existen muchos, pero partiendo de este punto, nos interesa interrogar la variedad etnográfica de las prácticas rituales ligadas a la comida entre grupos indígenas de tradición tanto mesoamericana como norteña, a partir de enfoques paradigmáticos recientes. Partimos del hecho que la comida, como un proceso de identidad, reproduce al tejido social, tanto en la vida cotidiana como en la ritual. En este sentido, la comida provee una identidad cultural determinada en la medida que opera entre los seres humanos que preparan los alimentos y los sacralizan, como a los seres sobrenaturales a los que se les destina estos alimentos.

El panorama etnográfico nos muestra la enorme diversidad de alimentos, platillos, guisados que acompañan la vida ritual de los pueblos que estudiamos. Una vez que identificamos que los platillos tienen como destino, primero, a las potencias o númenes que pueblan el cosmos, y luego, aquel plexus social que produce, corta, organiza, cocina, sazona y distribuye dichos alimentos, cabe preguntarnos ¿qué significados se esconden tras las formas, texturas, sabores, olores, colores, de estos alimentos rituales? ¿se puede habar de un sistema culinario mesoamericano? ¿qué base material y simbólica sustenta esta producción de alimentos? ¿por qué la alimentación es utilizada como un “baso comunicante” entre los seres humanos y sus ancestros? ¿cómo influyen los diferentes procesos tecnológicos (horneado, cocido, crudo, sazonado, hervido, etcétera) en los mensajes que los humanos quieren mandar a sus númenes?

Estas reflexiones de carácter socio-cultural se suman ahora también a procesos de índole político, ambiental y económico. En efecto, la comida mexicana, al ser declarada en noviembre de 2010 como patrimonio inmaterial de la humanidad, corre el riesgo de quedar folclorizada, petrificada en la concepción de imágenes (mole, tortillas, frijoles) que esconden realidades culinarias mucho más vastas. Nos referimos a las funciones y significados religiosos de la culinaria ritual como procesos identitarios. Pero la comida ritual que muchas veces se basa en alimentos básicos como el maíz sufre ahora también transformaciones por los procesos de modernización en el campo donde se introducen otros tipos de alimentos tanto como alimentos transgénicos. Una de las consecuencias de la migración, por ejemplo, es también el abandono de los cultivos básicos que sostenían para muchas generaciones atrás toda una relación específica, de índole religioso, con la tierra. Los cambios en la agricultura afectan también las prácticas alimenticias y a su vez prácticas sociales. Por lo tanto, el enfoque socio-cultural de este proyecto abarcará también estas perspectivas más globales poniendo en relación las prácticas culturales con los cambios generados por los procesos de modernización.

Objetivo general

A nivel metodológico, se trata de implementar un proyecto basado en la comparación, con la finalidad de entender el papel de la comida ritual en las sociedades mesoamericanas y norteñas, a través de la dimensión social y simbólica de la comensalidad. Tratamos de comparar los diferentes estudios de caso, a través de criterios necesarios de definir de antemano,. Así, el objetivo general de este proyecto colectivo es entender, en un marco más amplio, la comida ritual como una teoría indígena de la alteridad ontológica y social. Dicho de otra manera, se trata de analizar la comida ritual a través de varios grupos indígenas, lo cual permitirá vislumbrar una manera específica de pensar las relaciones, por un lado entre humanos y humanos, y entre humanos y seres sobrenaturales, por el otro.

Sabemos de antemano que este proyecto resulta una empresa compleja, pues se necesita alcanzar, en primera instancia, un nivel conceptual que permite atravesar todos los estudios de caso y llegar, a partir de ellos, a conclusiones generales.

Por lo tanto, una de las razones por las que este grupo de investigadores decidió abordar un tema como el propuesto es la percepción de que la antropología ha dado prioridad a tema como la música, las danzas, los cantos, la mitología, etcétera, subsumiendo el significado de la comida ritual a ellos. Hay que recordar que en casi todas las buenas etnografías está presente la cocina ritual, no obstante a lo más que se llega es a una descripción de los alimentos, olvidando los procesos mediante los que se consagran. En este sentido, cabe preguntar ¿como la cocina ritual constituye marcadores de eventos particulares, ¿qué tipo de marcadores son? ¿cómo los alimentos rituales se diferencian de aquellos otros ordinarios, siendo la materia prima muchas veces la misma? ¿qué procesos de la cultura articula?

Estas preguntas nos llevan al planteamiento de los siguientes objetivos: en el corto plazo, llevar a cabo encuentros internacionales entre especialistas de Francia y México para determinar el papel de la comida en los procesos rituales y en los estudios antropológicos. En este taller, se trata de reunir a los especialistas de diferentes regiones del país, con el fin de fomentar ideas y ejes de reflexiones. La intención es formar un grupo de trabajo que se constituya como una red de académicos con intereses comunes alrededor de la comida ritual.

Por lo tanto, se pretende investigar qué articula la comida ritual entre los diferentes grupos indígenas y cómo se dan estos procesos culturales.

Llegar a esto equivale valorar los vacíos etnográficos y etnológicos que existen en relación a dicho tema. ¿Cómo llegar a ellos? Trabajando sobre los siguientes aspectos:

• ¿Qué tipo de marcadores identitarios existen entre grupos y regiones interétnicas y cómo se expresan en “maneras de hacer” o “formas de guisar”?

• ¿Cuáles son las acciones técnico-rituales del “saber-hacer” que son componentes importantes de la acción ritual?

• ¿Cuáles son las concepciones y representaciones indígenas de lo que se considera ser una “buena” comida para las entidades a quienes se ofrenda?

• ¿Cuál es el tipo de agencia y/o intencionalidad que opera cuando se ofrendan ciertos tipos de alimentos?

·¿Qué articula la comida ritual dentro del plexus social?

Además, quisiéramos ahondar en el aspecto de “ensamblaje figurativo” o de “metáfora figurativa” (metonimia/sinécdoque…) de las ofrendas o depósitos rituales en que se insertan diferentes clases de alimentos o guisados. Asimismo, se pondrá énfasis en los diagramas (antropograma o cosmograma) asociados con alimentos o platillos. En fin, desde la selección de sus ingredientes hasta las diversas maneras en que se ofrece, la comida ritual nos servirá de pretexto para discutir las lógicas indígenas que subyacen en el ejercicio de cocinar para los dioses y de convivir con distintas divinidades a través de alimentos específicos.

 

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